lunes, 4 de enero de 2010

Google/1: El Pasado (primera parte)

Durante el secundario, en los noventa, mi colegio sacaba una revista cada fin de año. Además de los artículos de ocasión escritos por la comisión directiva y algunos profesores que no habían podido escapar del encargo, la revista contenía noticias acerca de las actividades y torneos que se habían realizado durante el año. En 1994, el equipo femenino de voley ganó un intercolegial. El de futbol salió subcampeón en el mismo certamen. Dos compañeros míos, Rodolfo Arreche y Pablo Martin, alcanzaron el cuarto y sexto lugar, respectivamente, en un torneo de ajedrez. Yo gané un concurso literario barrial. Todos aparecimos en las páginas destacadas del anuario.

Yo me sentía un intruso. El relato que escribí era malo y sólo lo envié al concurso por insistencia de mi profesora de castellano, que era amiga de la mujer que lo organizaba. En mis peores momentos, llegué a considerar la posibilidad de que mi premio fuera un eslabón más de alguna cadena de favores oculta. Ese mismo año, unos meses después, mi profesora, la organizadora del concurso y los miembros del jurado abrieron un centro cultural en Villa Ballester.

Mi relato se llama “Mi madre” y además de mal escrito, estaba sacado de contexto. Formaba parte de un cuento a la Stephen King donde el narrador, un vampiro del Cáucaso, se infiltraba entre los estudiantes de un colegio secundario del conurbano. En una clase de castellano, el profesor –en el relato era hombre, para que no se mezclaran los tantos– les pedía a los alumnos una composición sobre sus respectivas madres. Como el vampiro es huérfano, se desespera. Piensa que lo van a descubrir. Entonces pasa toda una noche leyendo textos de las lápidas de los cementerios y al día siguiente escribe con ellos la composición que yo transcribí –es un decir– al final del relato.

“Excelente!” escribió la profesora Blanche en rojo a un costado, señalando esa parte del texto con una llave. Después me pidió que la mandara al concurso.

-Sólo esa parte, porque el resto no me gusta tanto.

Su publicación en el anuario trajo graves consecuencias. Las madres del colegio me amaron. Me saludaban en la puerta y hablaban de sus hijas con devoción. Las hijas, mientras tanto, apretaban en el estacionamiento con algún otro menos ejemplar que yo. Mi vieja le mostró el relato con orgullo a todo el mundo.

-Él siempre callado, nunca habla… –declaró mi tía–, pero tiene mucho por decir.

Pero lo peor vino por otro lado.

Algunos de quinto tenían una banda de hardcore y punk bastante conocida en el barrio. Se llamaba Me Importa Un Korno pero todos la nombrábamos por sus siglas (M.I.U.K.). Tocaban en bares de la zona. Una noche organizaron un recital en el Club Alemán. Todo el colegio fue. Era la primera vez –y por mi parte al menos, la última– que los veíamos en vivo. Abrieron con un cover de los Clash. Después tocaron un par de temas propios. Cerca del final el cantante se dirigió al público:

-Ahora vamos a tocar un estreno. Para los niños bien de este puto agujero. Fuck off!

Al principio no entendí. El cantante ponía la voz en falsete, como haciéndose el gil, pero la enorme distorsión me impedía entender la letra. Hernán me lo hizo notar primero.

-Boludo –dijo–. Es lo que escribiste vos.

Un par de compañeros más me señalaron. Algunos no se dieron cuenta, pero el lunes ya todos se habían enterado. A partir de entonces, cada vez que entraba en el aula, alguno entonaba la canción. Me perseguían por todas partes: en el gimnasio, en los vestuarios, en la salida del colegio y hasta por las calles, alguna vez, me crucé con alguno cantando el estribillo de “Mi madre”. Al principio les explicaba (“está sacado de contexto”), pero era en vano. Mi último año del secundario estuvo marcado por esa fatalidad.

Y después todo se fue olvidando.

Me Importa Un Korno se separó unos meses más tarde. Egresamos. Dejé de ver a la mayoría de mis compañeros de curso. Los que seguía viendo, a la larga, se aburrieron de burlarse. Fueron años de aprendizaje y crecimiento personal. Llegó internet y todos nos informatizamos. Pensé que era un paso adelante. Todos lo pensamos. Incluso las autoridades de mi antiguo colegio, que decidieron colgar la colección completa de anuarios en internet. Entre ellos se encontraba, por supuesto, el relato “Mi madre”. Aparecía primero en los resultados de Google cuando uno buscaba mi nombre.

16 comentarios:

Eric 2.0 dijo...

Mi vieja estaba contenta, para qué negarlo. Mañana, la continuación!

Mike P dijo...

como si el secundario no fuese lo suficientemente perturbador, esa cancion con tu letra esta inmortalizada en algun grabador...no me extrañaría que asi como oxizakre se reunió lo haga M.I.U.K. para rendir tributo al tema...para nada

que nombres estupidos que tienen las bandas punk adolescentes

Pepe Pompin dijo...

UUUU, me imagino que debe haber sido duro. Yo fui abanderado desde jardín de infantes hasta quinto año, sin saltarme ningún año (llegue a ir hasta 4 veces en un mismo año) y fue difícil sacarme de encima la imagen de nerd. La empecé a llevar bien, recien en 3er/4to año.
Con el tiempo me di cuenta que uno termina siendo lo que los otros ven o quieren que seas.

casi adulta... dijo...

jajajajjajjjajj sacado de contexto, escribir un relato titulado "mi madre" en la adolescencia, puede llegar a ser una bomba de tiempo!!!
besoss

Pg dijo...

che, pero vamos a lo importante, despues del suceso por lo menos te aprestaste alguna flaca?

LaGranDiosa dijo...

Ganar un concurso literario, es enorgullecedor para profesores y padres, pero avergonazante para los compañeros...Si, yo también lo sufrí. Pero por haber escrito un cuento sobre el romance de dos compañeros. No sabía que sería presentado en un concurso. Cuando gané, me hicieron leerlo delante del todo el colegio. Los protagonistas en seguida se dieron cuenta que eran ellos...asique gané un premio y perdí dos amigos! Jaja, después me perdonaron..
Saludos

Lic_jasper dijo...

Esto me recordo algo que tendria que contar yo tambien, muy similar en cuanto a concursos literarios, por que sepa amigo Eric que uno no fue solo poeta, sino que ademas escribia cuentos que "decian" eran buenos...
De 3º a 5º no habia competencia literaria donde no mandaran mis frustrados cuentos. Al menos le ganaba a toda la gilada que intentaba concursar, yo creo que la profesora de literatura me tenia demasiada estima o ya llegaba a pensar que no leia nada y mandaba siempre los mios...
Un dia deberia publicar uno de esos cuentos, aunque son malisimos!

Mi madre, es un titulo malisimo... como no querias que te jodieran!?

Pablo dijo...

Como odiaba a las punkitos tetrabrikeros en mi colegio. Demasiado. Feliz año, atrasado, Eric.

Jane dijo...

de mas esta decir que quiero leer el cuento, no?
jaja la curiosidad me puede y me mata saber que auqnue googlee no lo voy a encontrar!
Feliz año!

Tefilina dijo...

...
acabo de hacer el intento de buscarlo en google pero no lo encuentro...
pss...
De más está decir que IMAGINO que lo publicarás, no?
(tono amenazante)

jejejej
"Me Importa Un Korno"
Naif...

agus dijo...

jaja muy bueno. quiero ver la continuación

Lic_jasper dijo...

ese cuento deberia aparecer aca... definitivamente!

Tomás Münzer dijo...

Bueno, ahora ponés el nombre de tu escuela, tu nombre y googleamos para ver el cuento...

Liz Hepburn dijo...

bueno al menos fuiste famoso por algun tiempo de la vida... todos quieren eso no?

un beso lindo!

William Scholl dijo...

En qué problema se metió, Eric!
Ahora va a tener que escribir un cuento como el del post, y publicarlo.
Las masas están ansiosas por leerlo!
Un abrazo
W.S.

Eric 2.0 dijo...

Mike: Fue un karma, realmente. Por suerte las cosas mejoraron después, aunque como siempre todo se volvió a pudrir. Los nombres de las bandas adolescentes son lo más...

Pepe: Esta reflexión me pareció sublime: “Con el tiempo me di cuenta que uno termina siendo lo que los otros ven o quieren que seas.” El infierno son los otros, no?

Casi adulta: Bueno, pero yo la quería a mi mamá!

Pg: En mi adolescencia, never. Sólo una me dio bola y no fue por este motivo. Ahora, después... bien, en el post de hoy empezamos a desarrollar un poquito el asunto.

LaGranDiosa: Viste “Los secretos de Harry”, de Woody Allen? Es una de mis pesadillas. Nunca hay que escribir sobre los amigos. O no hay que mostrárselos. Bueh, tuve algunas experiencias también con ese tema....

Lic. Jasper: “, por que sepa amigo Eric que uno no fue solo poeta, sino que ademas escribia cuentos que "decian" eran buenos...”
Estoy seguro de que no era un mero “decir”, y de que eran buenos realmente!

Pablo: A mí me caían simpáticos... claro, hasta esto. Feliz año para vos también!

Jane: El cuento ya no está más en la web “lamentablemente”... Pero en breve reproduciré algunas partes sobresalientes, por muy difícil que resulte...
Feliz año a vos también!!

Tefilina: Ese cuento ya no está..... pero ante semejante pedido, creo que no voy a poder negarme.

Agus: Gracias! Ahí salió.

Lic. Jasper: Aparecerá alguna parte, creo...

Tomás: jajaj me niego...

Liz: Digamos que agoté rápido mi cuota del cuarto de hora de fama :) Un beso!!

William: Usted vio, sir William? Soy especialista en meterme en apuros.